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Programa de beneficios para pacientes

Dolor

¿Qué es el dolor?

Durante siglos se ha fracasado a la hora de englobar en una sola definición, la enorme complejidad y multitud de aspectos y variantes que presenta el dolor; todos sabemos perfectamente a qué nos referimos cuando hablamos de qué es el dolor y sin embargo no significa lo mismo para ninguno de nosotros. Nadie sabe, como uno, juzgar su propio dolor.

El término dolor fue definido en la última Edición del Diccionario de la Lengua Española por la Real Academia Española, como: «aquella sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior» y también como «un sentimiento, pena o congoja que se padece en el ánimo».

La definición más aceptada actualmente, es la de la Asociación Mundial para el Estudio del Dolor (IASP) refiriendo que: «es una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada con un daño tisular, real o potencial, o descrita en términos de dicho daño».

El dolor es un fenómeno complejo: psiquico-orgánico-emocional.
El dolor es subjetivo. Excede la superficie del organismo.
Despierta marcas del pasado, anuda historias, recuerdos, eventos de la vida.
Es una vivencia compleja que debemos abordarla como tal.
Cuando el dolor se pone en palabras se modifica cuantitativa y/o cualitativamente.
Concepto de dolor total

Nos permite pensar al dolor como un fenómeno que excede lo orgánico, y pensar en el concepto de sufrimiento.

El dolor es de quien lo presenta, y por lo tanto no podemos poner en tela de juicio su intensidad, su aparición ni su duración. Es dolor. Lo entendemos y lo tratamos. NUNCA debemos juzgar al síntoma ni al paciente.

Escalas de valoración del dolor

Las escalas de valoración del dolor son métodos clásicos de medición de la intensidad del dolor, y con su empleo podemos llegar a cuantificar la percepción subjetiva del dolor por parte del paciente.

Ejemplo:
Describa el dolor en una escala de 0 a 10

Ausencia de dolor (0) Leve (1 2 3) Moderado (4 5 6) Intenso (7 8 9)

Con esta sencilla técnica orientamos al médico tratante sobre la intensidad del sufrimiento.

Sugerencias
“Anotaciones del paciente”
Cuaderno o anotador para escribir los nombres y número de teléfono de su médico, enfermera y espacio para escribir las preguntas y las respectivas respuestas que usted haga a su equipo de atención médica. Tal vez quiera llevar este folleto cuando vaya a tratamiento o a consulta.
“Diario para el control del dolor”
Un cuadro para registrar el dolor y si los medicamentos y otros métodos para controlarlo están funcionando. Intensidad. Frecuencia. Tolerancia.
Registro detallado sobre el dolor

Puede ser de utilidad llevar un diario para registrar el dolor y las medidas que han funcionado mejor para aliviarlo. Puede compartir este diario con su equipo de salud. Esto les ayudará a deducir el método de control del dolor que le da mejor resultado.

Sus anotaciones pueden incluir:

  • Palabras que describen al dolor.
  • Cualquier actividad que parece estar afectada por el dolor o, que hace que el dolor aumente o disminuya.
  • Si hay alguna actividad que usted sienta que no puede realizar debido al dolor.
  • La clasificación del dolor durante todo el día para determinar su estado general.
  • Cómo interfiere el dolor con sus actividades normales como dormir, comer, trabajar o tener relaciones sexuales.
  • Cualquier otro método que utilice para ayudar a aliviar las molestias, como el descanso, las técnicas de relajación, yoga, etc.
Clasificación del dolor

La más usada se basa en su DURACIÓN: agudo y crónico.

El DOLOR AGUDO es aquel que comprende el tiempo estimado como necesario para que sane su causa. Esto ocurre generalmente en el lapso de 1 a 3 meses.
El DOLOR CRÓNICO es aquel que se extiende por más de 3 meses. Dicho dolor produce cambios en la calidad de vida, repercutiendo en todas las áreas de quien lo padece.
El umbral de dolor

Podemos definir el umbral del dolor como la intensidad mínima de un estímulo que despierta la sensación de dolor.

Es la capacidad que tenemos los seres humanos de soportar la sensación de dolor.

Factores que aumentan el umbral de dolor:

  • Descanso
  • Empatía
  • Comprensión
  • Solidaridad
  • Entretenimientos y distracción
  • Disminución de ansiedad
  • Mejorar el estado de ánimo
  • Realizar actividades placenteras y /o creativas
  • Expresarse a través del arte
Factores que lo disminuyen:

  • Incomodidad
  • Insomnio
  • Cansancio
  • Miedo
  • Tristeza
  • Soledad
  • Depresión
  • Aburrimiento
  • Introversión
  • Aislamiento
Por último, bien vale una reflexión

El sufrimiento es eso que hacemos nosotros, cada uno, con nuestro dolor. Es el fruto de la negociación entre lo que creíamos ser y lo que sentimos que nos invadió de tal manera que intentó hacernos desaparecer.

Es el equilibrio entre nuestra omnipotencia y esa invasión llamada DOLOR.
Deberíamos aceptar un gobierno compartido: ni somos invulnerables, ni somos EL dolor.
Somos la elaboración de un diálogo entre ambos.

Y desde ese diálogo, encarar el tratamiento.

Métodos complementarios para usar junto a los medicamentos

• Aprenda cuáles métodos funcionan para usted. Trate de combinar un método complementario (no químico) con su medicamento. Por ejemplo, usted podría usar una técnica de relajación (para disminuir la tensión y la ansiedad y controlar el dolor) al mismo tiempo que toma el medicamento.

• Conózcase a sí mismo y lo que es capaz de hacer. A menudo, cuando la persona está descansada y alerta, puede usar un método que le exige más atención y energía. Cuando las personas están cansadas, pueden necesitar un método que requiera menos esfuerzo.

• Sea flexible y siga intentando. Lleve un diario de lo que lo hace sentir bien y lo que no.

SIEMPRE CONSULTE CON SU MÉDICO.

1
Relajación
La relajación alivia el dolor o impide que se empeore, porque reduce la tensión de los músculos. Puede ayudarle a conciliar el sueño, darle más energía, hacer que se sienta menos cansado, reducir la ansiedad y lograr que otros métodos para aliviar el dolor sean más eficaces.
2
Respiración rítmica lenta
• Mire fijamente un objeto o cierre los ojos y concéntrese en su respiración o en una escena tranquila.
• Tome aire lenta y profundamente y, a la vez que respira hacia dentro, tense los músculos (por ejemplo sus brazos).
• A medida que exhala, relaje sus músculos y sienta como la tensión disminuye.
3
Apoyo terapéutico
Si se siente ansioso o deprimido, su dolor puede parecerle peor.
También, el dolor puede hacerlo sentir angustiado, deprimido o descorazonado. Algunas personas se sienten desesperadas o impotentes. Otras pueden sentirse avergonzadas, vulnerables, enojadas, asustadas, aisladas, o furiosas. Estos son sentimientos normales que pueden mitigarse.
Poder hablar sobre el dolor y su implicancia, alivia el síntoma. Busque ayuda terapéutica.