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Programa de beneficios para pacientes

Enfermedad de Parkinson

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurológico crónico y progresivo (empeora con el tiempo) que afecta el movimiento. Afecta varias regiones del cerebro, incluyendo un grupo de neuronas que producen dopamina (DA). La disminución en la cantidad de DA genera la aparición de las manifestaciones clásicas de la enfermedad: temblor, rigidez muscular, lentitud en los movimientos. Estas manifestaciones se denominan “motoras” porque afectan el movimiento corporal.

Se calcula que la incidencia es de 21 a 25 casos nuevos cada 100.000 habitantes. La prevalencia es de 1.4% en la población por encima de los 55 años, y de 4.5 % en la población mayor de 85 años. La edad media de comienzo está en torno a los 55 años (un 5-10% de los pacientes tienen menos de 40 años). 1

¿Cuáles son las causas? 3

Se desconoce la causa de la EP. Se cree que tanto factores genéticos como ambientales tienen un rol en el desarrollo de la enfermedad.

Factores genéticos
Los científicos estiman que menos del 10% de los casos de EP son hereditarios (producto de la mutación de un gen determinado).

Factores ambientales
La conexión es a menudo difícil de establecer. Sin embargo ciertos factores ambientales podrían favorecer el desarrollo de la EP en personas genéticamente susceptibles.

Otros factores de riesgo
El principal factor de riesgo es la edad, ya que la enfermedad de Parkinson se encuentra más comúnmente en adultos mayores de 50 años. Los hombres también tienen un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson que las mujeres.

¿Cuáles son los síntomas? 2

Los síntomas de la Enfermedad de Parkinson EP varían de una persona a la otra, pero el parkinsonismo siempre está presente. Por ser una enfermedad de lenta evolución, los síntomas tempranos pueden ser leves y poco evidentes.

Síntomas motores: suelen comenzar en un miembro y luego se propagan al resto del cuerpo. Los más comunes son:
Lentitud en los movimientos (bradicinesia).
Temblor de reposo (aparece con el brazo y/o pierna en posición de reposo).
Rigidez muscular

La presencia de bradicinesia y al menos una de las otras manifestaciones (temblor de reposo, rigidez) constituyen lo que se denomina parkinsonismo. La EP es un parkinsonismo, pero no todo parkinsonismo es una EP. Por ejemplo, ciertos fármacos, y otras enfermedades neurodegenerativas pueden manifestarse con un parkinsonismo.

El parkinsonismo se refleja con trastornos al caminar (lentitud, arrastre de los pies, pasos cortos, menor balanceo de brazos), disminución en la frecuencia del parpadeo, disminución en la expresión facial (mímica facial), y cambios en la escritura (letra chica, menos legible), y temblor de reposo.

Síntomas tempranos: en la gran mayoría de los casos, los síntomas motores suelen estar precedidos en años por las siguientes manifestaciones: depresión, constipación, trastornos del sueño (el paciente tiene sueños intensos, “vívidos”, se mueve y habla estando dormido) y disminución del olfato.
Síntomas no motores: además de los síntomas motores clásicos previamente descriptos y las manifestaciones tempranas, durante la evolución de la Enfermedad de Parkinson pueden presentarse otros síntomas no motores:
Alteraciones cognitivas: por ejemplo, una disminución en la posibilidad de realizar más de una actividad al mismo tiempo, o dificultad para concentrarse, o deterioro intelectual.
Alteraciones del estado de ánimo, tales como depresión y ansiedad.
Trastornos en el habla y para tragar.
Dolores, salivación excesiva.
Trastornos para orinar
¿Cómo se trata la Enfermedad de Parkinson?

El objetivo del tratamiento es lograr que las manifestaciones generadas por la EP limiten lo menos posible las actividades de la vida diaria del paciente y lograr así una mejora en la calidad de vida.

Para el tratamiento de las manifestaciones motoras existen diversos tratamientos farmacológicos, que se sugiere sean complementados con tratamientos no farmacológicos tales como una rehabilitación integral (fisiatría, terapia ocupacional, kinesiología, etc.).

Existen varios medicamentos disponibles para el control de los síntomas motores y se sugiere conversar con el médico tratante sobre cuál es el más adecuado para cada caso particular. El ejercicio físico ha demostrando ser de utilidad para el tratamiento de los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson, principalmente el equilibrio y la postura (tai-chi, por ejemplo). Adicionalmente, se aconseja llevar hábitos saludables como evitar la obesidad, el alcohol, el tabaco y controlar los factores de riesgo cerebrovasculares.

Existe un tratamiento quirúrgico (cirugía); sin embargo, éste se indica solamente cuando los síntomas no pueden ser controlados satisfactoriamente con fármacos. Uno de los factores decisivos con respecto al éxito de la cirugía es la correcta selección del paciente, ya que no todas las personas con EP son candidatos para dicha intervención.

Por el momento, el tratamiento de la EP no es curativo ni tampoco enlentece o frena la enfermedad. Sin embargo, existen en la actualidad muchas líneas de investigación en lo que respecta al tratamiento de la EP, y las perspectivas a futuro son alentadoras.
¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson es clínico, es decir, que se sustenta en los hallazgos recabados durante el interrogatorio y el examen físico que realiza el neurólogo. De todas maneras, en la gran mayoría de los casos se suele pedir al menos una resonancia de cerebro para descartar otras causas de parkinsonismo.

Un neurólogo general está en condiciones de diagnosticar la EP. Ante cualquier duda diagnóstica, resulta prudente realizar una interconsulta con un neurólogo sub-especializado en desórdenes del movimiento.

La importancia del abordaje interdisciplinario

Dada la diversidad de síntomas y las áreas afectadas, se sugiere abordar el tratamiento desde un equipo interdisciplinario que incluya especialistas en neurología, psiquiatría, psicología, terapia ocupacional, fisiatría, fonoaudiología, entre otros.

Este tipo de abordaje brinda la oportunidad de:

• Adquirir nuevas destrezas que permitan continuar realizando las actividades de la vida diaria y así mantener el mayor grado de autonomía posible.

• Obtener información, orientación y herramientas para encarar los cambios que la EP genera en la dinámica familiar, laboral y cotidiana.

• Promover el acceso oportuno a tratamientos adecuados.

• Evitar o reducir el riesgo de aislamiento

¿Dónde puedo obtener más información?

Algunas fuentes confiables de información sobre la Enfermedad de Parkinson (en castellano) son:

• MedlinePlus: Enfermedad de Parkinson: https://medlineplus.gov/spanish/parkinsonsdisease.html
• National Parkinson Foundation: http://www.parkinson.org/espanol Consejos prácticos para la Enfermedad de Parkinson: http://www3.parkinson.org/site/DocServer/Consejos_Practicos.pdf

• Parkinson´s Disease Foundation: http://www.pdf.org/espa_ol La Asociación Civil Enfermedad de Parkinson (ACEPAR) difunde, promueve, asesora, estimula y protege a las personas con Enfermedad de Parkinson de Argentina. En la Asociación se brinda asesoramiento médico, legal, psicológico y de rehabilitación gratuito, como así también asesoramiento para obtener medicamentos sin costo para el paciente.

Contacto:
Email: aceparparkinson@gmail.com
Website: http://parkinsonargentina.blogspot.com.ar/
Tel.: 4393-9422 / 4582-4598

Bibliografía:

1. INECO (2015). Enfermedad de Parkinson y otros trastornos relacionados. Disponible en: http://www.ineco.org.ar/ enfermedad-de-parkinson-y-otros-trastornos-relacionados/ (consultado el 8 de noviembre de 2017).
2. Kalia LV, et al (2015) Parkinson's disease. The Lancet, 386 (9996), p896-912.
3. Mayo Clinic (2015). Parkinson's Disease: Causes. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/parkinsons-disease/basics/causes/ con-20028488 (consultado el 27 de septiembre de 2017